Consumo de cannabis, ¿moda o epidemia?

El consumo de cannabis ha aumentado en toda Europa y España no es una excepción. Más del 20% de europeos entre 15 y 64 años consumieron alguna vez cannabis en el último mes.

«Más del 20% de europeos entre 15 y 64 años consumieron alguna vez cannabis en el último mes»

En España, datos de la Encuesta sobre Alcohol y otras Drogas en España 2015-2016, realizada por la Delegación del Gobierno del Plan Nacional de Drogas (PND), informan que el cannabis es la única droga cuyo consumo ha aumentado entre la población española de entre 15 y 64 años. El 7,3 % lo ha consumido en el último mes respecto al 6,6 por ciento de la encuesta anterior realizada dos años antes.

Igualmente, se ha observado que disminuye del 82,4 al 79,8% la población que atribuye riesgo a consumir cannabis una o más veces a la semana.

Por otra parte, en población juvenil, los datos de la encuesta ESTUDES igualmente del PND del año 2016 se obtiene que el cannabis es la sustancia psicoactiva ilegal con mayor prevalencia entre los 14 y 18 años. Tres de cada 10 estudiantes en esa edad han consumido THC una vez en su vida y 13,8% de los que consumen tienen un consumo problemático.

«3 de cada 10 estudiantes entre los 14 y 18 años han consumido THC una vez en su vida»

CANNABIS2El consumo en menores es preocupante porque el porcentaje de consumidores entre los 15 y los 17 años duplica al de los mayores de 35 años (12,6% versus. 5,5%), siendo su consumo promedio de 3,2 porros por día de consumo (un porro menos en mujeres).

El consumo dañino o problemático se establece en base a criterios que deben tener en cuenta dos factores: frecuencia del consumo y cantidad del consumo. Los instrumentos de screening, como la CAST (Cannabis Abuse Screening Test) se centran fundamentalmente en la detección de los problemas más comúnmente asociados al uso del cannabis. Una puntuación igual o superior a cuatro en esta escala indica consumo de riesgo y discrimina entre usuarios experimentadores y aquéllos con consumo problemático.

«El consumo dañino o problemático se establece en base a criterios que deben tener en cuenta dos factores: frecuencia del consumo y cantidad del consumo»

Sin embargo, es importante conocer también qué papel juega la cantidad del consumo (número de porros) en la identificación del consumidor del riesgo con vistas a realizar una prevención efectiva en poblaciones especiales. En este sentido, se están llevando a cabo investigaciones muy recientes sobre el concepto y el significado de la llamada UPE (unidad de porro estándar) con resultados fiables y prometedores (para más información ver “the standard joingt unit” https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28531767)

La identificación del riesgo es esencial a fin de realizar intervenciones oportunísticas en aquellas poblaciones más vulnerables.  Esto es de vital importancia porque muchas personas que consumen cannabis y se encuentran en riesgo no solicitan ayuda. Entre los 19.8 millones de Americanos a partir de los 12 años que han usado marihuana menos de un 5% buscan tratamiento (National Survey on Drug Use and Health, 2014)

«La identificación del riesgo es esencial a fin de realizar intervenciones oportunísticas en aquellas poblaciones más vulnerables.  Esto es de vital importancia porque muchas personas que consumen cannabis y se encuentran en riesgo no solicitan ayuda»

Son varias las causas descritas para no buscar ayuda, entre ellas cabe destacar:  la ausencia de percepción de necesidad para reducir el consumo, experimentar pocos efectos negativos, estar en un entorno social que “normaliza” y apoya el uso y donde el debate sobre la legalización aumenta la resistencia al cambio porque se ve menos dañino, negación de problemas por el consumo para evitar la disonancia cognitiva del consumo en exceso y la ambivalencia para parar el consumo porque buscar tratamiento implica aceptar que “ se tiene un problema con las drogas”

Si hay una forma de abordaje terapéutico que es capaz de ayudar a la persona a resolver la ambivalencia al consumo ésta es la entrevista motivacional.

La entrevista motivacional se ha postulado por tanto, como una herramienta que al igual que en otras adicciones puede resultar eficaz en poblaciones con consumo de riesgo busquen o no tratamiento las personas afectadas.  La Entrevista Motivacional es un estilo de atención centrado en el paciente y basado en la colaboración que ayuda a resolver la ambivalencia del paciente al consumo obteniendo del paciente  los propios motivos para cambiar.

Existe evidencia de que sólo un par de sesiones de entrevista motivacional puede disminuir el consumo de cannabis, tanto el número de porros consumidos al día como número de días de consumo en personas que no buscan tratamiento y aunque también hay estudios que no obtienen diferencias significativas, una reciente revisión de la Cochrane (2016) encuentra evidencia del uso de la entrevista motivacional en la disminución del consumo de cannabis en adultos jóvenes y por periodos breves de tiempo. La entrevista motivacional también ha demostrado ser eficaz en poblaciones de alto riesgo como son los adolescentes con consumo de cannabis y comorbilidad psiquiátrica.  Incluso se ha objetivado reducción del consumo de cannabis cuando se entrena a los padres de pacientes adolescentes con comorbilidad psiquiátrica,  Por último, la entrevista motivacional aplicada en formato breve ha demostrado superar al grupo control en intervenciones oportunistas realizadas en jóvenes consumidores de cannabis atendidos en atención primaria.

«Existe evidencia de que sólo un par de sesiones de entrevista motivacional puede disminuir el consumo de cannabis»

Aprender entrevista motivacional es una útil inversión para los profesionales sanitarios que atienden a personas consumidoras pero también puede ayudar a padres y educadores a abordar el difícil tema del consumo cuando la persona no reconoce que puede tener un problema

(Resumen de la ponencia presentada por Pilar Lusilla el pasado 25 de Noviembre en el I congreso internacional del Cannabis. Salud, educación y ley. Catoira (Pontevedra), 24 y 25 de Noviembre de 2017.)

Bibliografia recomendada

  1. Gates PJ, Sabioni P, Copeland J, Le Foll B, Gowing L. Psychosocial interventions for cannabis use disorder. Cochrane Database of Systematic Reviews 2016, Issue 5. Art. No.: CD005336. DOI: 10.1002/14651858.CD005336.pub4.

 

  1. Laporte C, Vaillant-Roussel H, Pereira B, Blanc O, Eschalier B,Kinouani S, Brousse G, Llorca PM, Vorilhon P. Cannabis and Young User-A Brief Intervention to Reduce Their Consumption (CANABIC): A Cluster Randomized Controlled Trial in Primary Care. Ann Fam Med 2017;15:131-139. doi: https://doi.org/10.1370/afm

 

  1. Casajuana Kögel C, Balcells-Olivero MM, López-Pelayo H, Miquel L, Teixidó L, Colom J, Nutt DJ, Rehm J, Gual A. The Standard Joint Unit. Drug and Alcohol Dependence 176 (2017) 109–116

 

 

La Dra. Lusilla cursó la licenciatura de Medicina en la Universidad de Zaragoza y se especializó en Psiquiatría en el Hospital Clínico Universitario de Zaragoza. Su tesis doctoral que recibió el premio extraordinario de doctorado en el año 1993 versó sobre el diagnóstico y evaluación de la ansiedad y la depresión. Más información

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